Lo que hoy me lleva a escribir es un impulso porq tratar de impregnar el verdadero sentido y trascendencia que tienen las palabras.
Creo que en su ligereza esta la crisis actual del hombre.
Para muchos, las palabras son sólo palabras, términos que se dicen por decir, por costumbre, por "educación", por cinismo.........pero que carecen de total contenido.
Otros, se refugian en el silencio para no caer en esta pérdida de sentido, pero siempre he creído que las omisiones son contribución pasiva a la masa, aunque no se tenga tal intención, porque hay momentos en la vida que se debe "sacar la voz".
Todo esto, porque hoy nuevamente me encuentro de frente con una pared humana denominada "egoismo". En estricto rigor, este fenomeno recibe por nombre: "La enajenación de las palabras" (gentileza de JP).
Cuando digan "cuenta conmigo" piensenlo 2 o 3 veces, porque es triste darse cuenta que si ofreces trabajo, dinero, diversiÓn, o algo que le favorece al otro, practicamente hay 100 % de disponibilidad, en cambio, si pides "dadores de sandre" donde esta en juego la vida de una persona, te encuentras con respuestas insólitas y silencios perpetuos, donde la única conclusión que cabe es que "no cuentas con ellos".
Mi intención no es criticar, pero me es inevitable no cuestionarme.........
* aquellos que hablan del "amor de Dios": Qué me hubiese respondido Jesús al respecto?
* aquellos que no han pasado por esto: Qué sucede si les toca y se encuentran con la misma pared?
Nadie sabe que sucedera mañana, ojala pudiaramos antes de hablar poner nuestra razón en el corazón y decidir en conciencia.
Mis agradecimientos a aquellos que una vez más con su congruencia me demuestran el verdadero sentido y trascendencia de las palabras, no necesito dar sus nombres porque es probable que no lean esto.



